LA OTRA RUTA AL PLACER

 

Hacer el amor por detrás

 

 

Precaución: Para minimizar el riesgo de contraer ETS, utiliza un condón en todas las situaciones sexuales.

El sexo anal aun es considerado tabú en muchas sociedades. Es etiquetado usualmente como practica gay, y está asociado ampliamente con enfermedades de transmisión sexual. Sin embargo, el erotismo anal es probablemente la manifestación más antigua de la sexualidad humana y una práctica sexual muy malentendida.

Estadísticas

Por ejemplo, en las antigua cultura Peruviana, al menos la mitad de todas las parejas casadas consienten el sexo anal en su experiencia de hacer el amor. Aunado a esto, una encuesta más reciente en el Brasil rural de 5,000 parejas casadas, se encontró que en el 40% de las casas, el sexo anal es incluido de manera regular en la experiencia de hacer el amor.

Más aun, en Río de Janeiro, la figura es más alta, alrededor del 50%. Son más altas ya que las parejas quieren evitar el embarazo, contacto con la sangre menstrual, y ruptura del himen antes del matrimonio. Pero seguramente hay más del sexo anal que asuntos de contracepción y castidad. Hoy, con los métodos modernos y eficientes de las herramientas contraceptivas y experiencia sexual temprana, el sexo anal se practica por placer. En Norte América, la revista Redbook encuestó a 100,000 mujeres casadas sobre sus prácticas sexuales. Esto es lo que arrojó la encuesta:

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43% de las mujeres casadas han intentado el sexo anal.

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De esas, el 40% lo encontró muy placentero de alguna manera.

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49% no le gustó.

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Y el 10% no tuvo un sentimiento particular en una u otra forma.

Cosas a Considerar

Así que el sexo anal no es una práctica rara entre las parejas Norte Americanas; es algo que muchos hombres y mujeres han intentado.

Hay pocas cosas a considerar antes de tomar parte en el sexo anal con tu pareja. Ambos deben consentir la experiencia; debe hacerse de manera suave y delicada; y se requiere de protección apropiada.

Consentimiento

En general, los hombres están dispuestos a intentar el coito por detrás (el de ella, ¡relax!), pero por lo general tienen que platicarlo con su chica ya que el solo pensar en ello pude ser repulsivo para ella al inicio; sin mencionar el dolor.

Técnicas

Así que ¿cómo lo haces? Se recomienda comenzar el sexo anal estimulando el área anal previa a la penetración completa. Para la mayoría de la gente, el área anal es una zona erógena importante, por lo que se cree que la es estimulación en esa área puede ser bastante placentera. Sin embargo, el recto es también muy delicado y debes acercártele con cuidado.

La forma más fácil de estimular el ano es frotando a tu pareja ahí durante el coito o mientras realizas sexo oral. Masajea lentamente el área con tus bien manicuradas y limpias manos y ve cómo reacciona tu pareja. Si parece cómoda con la idea, entonces explora un poco más (y más profundo).

Lubricado

Antes de experimentar, asegúrate de tener tus dedos lubricados (usa bastante saliva o lubricante especial). Poco a poco, desliza tus dedos lentamente y por completo dentro del ano. Asegúrate de no forzarlo, y lee su lenguaje corporal para asegúrate de que está cómoda en cada paso del proceso.

Una vez que esos pasos preliminares han sido seguidos y ambos están listos para el sexo anal, lubrica abundantemente tu pene e insértalo lentamente. Recuerda que la primera vez puede ser difícil y que debes penetrar parcialmente. Sin embargo, una vez que ambos estén cómodos y relajados, la penetración será más fácil y más profunda. Por favor checa que en ningún momento los movimientos deberán ser forzados porque puede llevar a heridas serias.

Relajado

Inserta la cabeza de tu pene, y lenta y rítmicamente deslízalo dentro y fuera. Mientras ella está relajada, puedes comenzar a penetrar un poco más profundo con la misma lentitud y ritmo gentil, conforme el nivel de confort de tu pareja aumente. Cuando termines, no lo saques rápido ya que puede resultar doloroso.

VIH y ETS

Protegerse durante el sexo anal es muy importante. Está el enorme concepto erróneo de que el sexo anal causa SIDA y otras ETS. De hecho, si ninguno de los dos está infectado con alguna enfermedad, no hay riesgo de salir infectado. Sin embargo, si uno de los dos está infectado con alguna ETS, la probabilidad de contraer la se incrementa mucho más vía sexo anal. Esto porque el tejido rectal se desgarra más fácilmente y los virus penetran más rápido que por el tejido vaginal.

Higiene

Tampoco es higiénico introducir el pene o los dedos en la vagina tras retirarlo del recto. Por lo tanto, se recomienda lavar ambas manos y genitales antes de entrar en la vagina. Finalmente, si no estás completamente seguro de la historia sexual de tu pareja, o aun si lo estás, los condones son obligatorios en cada situación sexual.

Más Sobre el Sexo Anal

El arte del coito anal data de tiempos antiguos donde la práctica del sexo anal y la estimulación del área ano-rectal, incluyendo la penetración del pene han estado ahí por muchas centurias.

En efecto, algunos podrán encontrar sorprendente cuan común es esta práctica entre parejas de heterosexuales hoy día. En una encuesta de 100,000 lectoras femeninas de la revista Redbook, 43 por ciento de las mujeres dijo que lo intentaron con sus parejas al menos una vez. De ese número, 40 por ciento dijo que lo encontró de alguna forma muy placentera. (Esto es, un cuarto del total de las mujeres encuestadas.) 49 por ciento dijo que no les importaba, y 10 por ciento dijo que no sentían fuerte atracción por una o por otra. Aunque no fue un estudio científicamente controlado, esta encuesta se equipara fuertemente con otras más.

Algo más que puede venir a sorprender a muchos: Mientras un gran número de heterosexuales se comprometen en esta práctica, no todos los homosexuales lo hacen.

En una revisión sobre datos existentes sobre el tema, el Kinsey Institute concluyó que entre el 59 y 95 por ciento de los hombres homosexuales se ha comprometido en sexo anal al menos una vez.

En la era del SIDA, el sexo anal ha recibido muchísima mala publicidad y por una buena razón. El coito anal sin protección es el único y más peligroso comportamiento en términos de exposición a la pavorosa enfermedad. Cabe mencionar, sin embargo, que si ni tu ni tu pareja están infectados con el HIV (human immunodeficiency virus), no te puede dar SIDA por el sexo anal. Esto puede ser evidente, pero en una encuesta nacional sobre el sexo conducida por el Kinsey Institute, la mitad de los adultos Americanos entrevistados dijeron que creían que podrían contagiarse de SIDA a través del coito anal, ya sea que la pareja estuviera o no infectada. Esto simplemente no es cierto.

Lo que es cierto es que tener coito anal con una pareja infectada, sin utilizar un condón, es la clase de conducta sexual que más efectiva para transmitir el SIDA. Esto es probablemente porque el sensible revestimiento del recto se puede romper durante el coito, permitiendo que el semen o la sangre infectada con el SIDA pase directamente al flujo sanguíneo de la pareja. En efecto, la evidencia para este modo de transmisión del SIDA es tan aterrorizante que los doctores ahora recomiendan y están en contra del sexo anal con cualquiera, bajo ninguna circunstancia.

Si insistes en intentarlo de cualquier forma, toma dos precauciones: La vagina es naturalmente elástica y humedecida por sus lubricantes naturales, pero no así el recto. Así que, antes de intentar la penetración anal, es importante utilizar un lubricante basado en agua como la jalea K-Y. También, antes de penetrar la vagina tras el coito anal, asegúrate de haber lavado a conciencia el pene. De otra forma, vas a transferir las bacterias desde recto, las cuales pueden causar infecciones vaginales.

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