El Optimista Nace o se Hace

Ser unos padres optimistas es mucho más que ser unos padres alegres y divertidos. El optimismo nos permite ver lo positivo de cuanto nos rodea. Es un hábito de pensamiento que aporta a nuestra familia seguridad y confianza en que los errores, los problemas y las dificultades son oportunidades de mejora, de cambio y crecimiento. Nuestros hijos están en una etapa de constante aprendizaje y de continuas equivocaciones. La actitud que mostremos en estas situaciones será vital si queremos que crezcan con la convicción de que los problemas son oportunidades para crecer y mejorar.

El optimismo tiene que ver con la alegría y el buen humor pero no son la misma cosa. El optimismo es un hábito de pensamiento positivo. El diccionario define el optimismo como la propensión a ver y a esperar de las cosas la parte más favorable.

Las personas optimistas se deprimen con menor frecuencia, gozan de mejor salud y tienen más éxito en la escuela y en el trabajo.

Un niño de hoy tiene diez veces más probabilidades de estar deprimido y de estarlo en etapas más tempranas del ciclo de la vida.

El optimismo es, además de un hábito de pensamiento positivo, una cualidad de la inteligencia emocional que se puede aprender (o no), si el entorno lo favorece.

Pautas que los padres podemos seguir para:

Enseñar A Un Niño A Ser Optimista

  • Debemos reconocer cuál es nuestra tendencia habitual de pensamiento y ejercitarnos en lo positivo si observamos la tendencia contraria. Los padres somos modelos de conducta y nuestros hijos copian y absorben la forma en que nosotros enfrentamos los problemas. El optimista considera que los acontecimientos positivos y agradables ocurren habitualmente y que los contratiempos son sucesos puntuales y superables en mayor o menor medida. La persona con un pensamiento habitualmente positivo, pone los medios para lograr que las cosas buenas sucedan.
  • Tenemos que cuidar mucho la forma en que corregimos a los niños. Tener un hijo optimista es casi tan bueno como tener un padre optimista. Un padre optimista ve en los problemas con los hijos oportunidades para fortalecer la relación y crecer juntos en vez de verlos como situaciones irritantes y exasperantes. Veamos la actitud de un padre optimista y la de un padre pesimista frente a un mismo hecho:

El hijo ha olvidado su bolsa de deporte en casa a pesar de que le habían avisado repetidamente de que la cogiera y él sabía que en el colegio tendría problemas si se presentaba sin el equipo deportivo.

Estilo De Padre Optimista (Al Regresar El Niño De La Escuela)

P: ¿Qué tal te ha ido hoy?

N: No muy bien.

P: Vi que dejaste la bolsa de deporte aquí esta mañana.

(1. Descripción concreta y temporal del incidente).

N: Sí, y ¡vaya la que me han reprendido en clase! Traigo una nota del profesor para ti.

P: Déjame ver (lee la nota). Es la cuarta vez en este mes que ocurre lo mismo y el profesor cree que puedes solucionarlo. (2. El padre concreta el problema sin cargar la mano sobre el error de su hijo).

Ahora ve a tu habitación y prepara un cartel para poner en la puerta de salida de manera que mañana te acuerdes de coger tu bolsa. Cuando lo hayas terminado preparas tu bolsa y cuelgas el cartel. (3. El niño tiene la oportunidad de reconocer su problema) (4. El padre le ha ofrecido una salida adecuada que le ayudará a resolver por sí mismo la situación).

Veamos Ahora Una Reacción Posible De Un Padre Estilo Pesimista

P: ¡Qué! ¿Te ha ido bien hoy en la escuela? (con tono escéptico)

N: ¡No!

P: ¿Ah, no? y ¿por qué?

N: ¡Ya lo sabes, he dejado la bolsa de deporte aquí! (El tono usado ya ha causado en el niño una barrera comunicativa hacia el padre).

P: Es que siempre te pasa igual. Mira que te lo he repetido esta mañana. Cuando he visto la bolsa aquí me he puesto furioso. No hay manera de que cambies. Y seguro que el profesor te ha dado otra notita de esas que tanto me gustan, ¿verdad? (El padre no concreta el problema, lo define como general y repetido en el carácter de su hijo con la palabra “siempre”. No deja posibilidad de cambio).

N: Sí.

P: ¿Lo ves?, tu irresponsabilidad nos hace quedar mal a todos. Sal de mi vista y métete en tu habitación. (Tiene una reacción exagerada y vierte su sentimiento de vergüenza ante el profesor sobre el niño. No concreta el castigo ni ofrece salida. Es una situación que causará demasiada culpa en el niño).

  • Cuando nuestros hijos se expresan en términos pesimistas podemos ayudarles a apreciar los problemas desde una vertiente más enriquecedora y creativa.

Podemos apreciar cómo nuestra respuesta frente a los conflictos con los niños determina si somos capaces de sacar provecho en bien del niño, mostrándole cómo podemos enfrentar los problemas de forma optimista, o si por el contrario, nuestro hijo saldrá de la situación dañado por nuestras palabras y por una actitud pesimista que no deja salida. Apreciemos que los pasos que nos ayudarán a una mejor corrección serán:

    • Describir concreta y temporalmente el incidente. Utilizar palabras como “siempre”, “nunca”, “otra vez igual”, “no cambiarás nunca”, etc. cierran al niño completamente el camino del cambio. Comunica que el padre piensa que el niño no puede corregir sus propios errores.
    • Concretar el problema sin cargar la mano sobre los errores. La frustración que a menudo surge en nosotros como padres al ver los errores repetidos de nuestros hijos desemboca en mal humor, enfado o ira. Comunicar todos estos sentimientos ya sea abiertamente o a través de nuestras actitudes pone sobre las espaldas del niño una culpabilidad que en muchos casos será desmedida.
    • Ofrecer al niño la oportunidad de identificar el problema. Podemos describir al niño la situación, o podemos ayudarle a que revise lo sucedido sin cargas negativas, sin críticas, de modo que pueda analizar los hechos y sus consecuencias. De esa manera él sentirá que estamos a su lado para ayudarle, no para hundirle más.
    • Ofrecer una salida adecuada que le ayude a resolver por sí mismo la situación. La infancia es, eminentemente, una etapa de aprendizaje. Los padres efectivos responden a los problemas encontrando salidas. Ofrecen a sus hijos posibilidades de solución que permitan el aprendizaje, el crecimiento personal y la mejora.
  • El optimismo es mucho más que un estado de ánimo, es una actitud frente a la vida, es un hábito de pensamiento. El optimismo nos permite ver lo mejor de nosotros mismos y de los demás, poniendo los errores y las imperfecciones en el lugar que le corresponden, sin dramatismos ni juicios exagerados. Lograremos así una educación equilibrada, divertida y sana, que aunque no esté exenta de conflictos sí nos permitirá poner distancia entre lo que nuestros hijos son (personas en crecimiento y constante aprendizaje) y lo que hacen (errar, equivocarse, resistirse, abandonar…).

El optimismo transmite confianza y seguridad. Comunica que estamos seguros de que el cambio y la mejora son posibles si nos esforzamos y nos dedicamos a ello. El pesimismo cierra las puertas al cambio, destruye la autoestima y no permite el avance dado que comunica derrota y negatividad.

Aprender juntos a sacar provecho de los conflictos, las dificultades y los problemas edificará en nuestra familia unos hábitos sanos de crecimiento y superación.

Algunos no están atados porque sean discapacitados, sino que son discapacitados porque han estado atados.

¿Cuál Es Tu Gracia?

¿Cuál es tu gracia, cuál  es tu talento? es decir, ¿qué habilidades te fueron dadas o has desarrollado? ¿Qué te hace diferente, original o simplemente destacar del común denominador?

Las personas quienes además de ser como todas tienen un talento tienden a ser interesantes y resulta para muchos más placentero el estar con ellas.

Si solo fuiste a la escuela y terminaste o no una carrera y te dedicas a solo trabajar y vivir una vida normal, está bien, es lo común, es más si te apasiona un deporte también está bien o la música o ir a los antros, karaoke, contar chistes o jugar video juegos, sin embargo eso es común.

Diferente es que además de todo toques ni en uno o varios instrumentos, que cantes si no como los dioses al menos seas entonado y agradable al oído, que tu acervo cultural sea amplio, que sepas de todo un poco y tu charla sea interesante, que no solo cuentes chistes sino que seas un comediante completo, que no solo juegues a futbol, tenis o lo que te guste de forma informal sino que seas audaz y hagas rafting, descenso, rappel, canotaje, tirolesa, bungee, que sepas andar en bici, patines, kayak, que de repente te subas a un tractor, grúa u otra maquinaria y sepas conducirla, etc.

Si logras complementar tu vida con uno o más de estos u otros talentos serás una persona interesante, atractiva y no te faltarán invitaciones.

Fuera de eso tu vida será activa, variada, diferente y tu familia te lo agradecerá, tu cuerpo te lo agradecerá, hazlo, anda sal y actúa ya, el momento es ahora toma acción y deja la TV, el celular el Xbox, y las reuniones sin propósito.

Vive, Disfruta Y Tu Salud No Decaerá.

“No tengo talento. Tengo tenacidad. Tengo disciplina. Tengo Enfoque. Sé, sin ningún tipo de engaño, de donde vengo, hasta dónde puedo llegar y a donde puedo volver.”

Cómo prender sexualmente a una mujer.

Dirige la interacción… sé un hombre de verdad. ¿Te es difícil prenderla sexualmente? ¿Quieres conocer formas probadas para encenderla sin empedarla brutalmente?

Me refiero al punto en que ella te va a brincar encima, rogándote que la lleves a tu casa. Si así son de buenas. Desafortunadamente muchos hallan increíblemente difícil prender una mujer y es por ello que no tienen sexo.

Voy a ponerle un alto hoy, mostrándote las mejores formas para prender sexualmente a una chica con técnicas tanto verbales como técnicas non-verbales.

Verbalmente (sin escalación sexual física)

La clave primordial para la escala sexual es verbal, necesitas seducirla con tus palabras… luego avanzar hacia lo físico (kino) lo que pondrá con ella las cosas en el borde.

Habla de sexo… ¡dah!

¿Cómo puedes esperar que una mujer piense sobre tener sexo contigo, si no plantas esos pensamientos en su mente? Bueno la respuesta simple es, que no lo hará.

Mientras construyes rapport con ella, necesitas lanzar unos cuantos pensamientos provocativos que la ayuden a pensar en ti en su cama.

Cosas como:

  • Hey mira como baila esa chica, puedes ver lo terrible que es en la cama por como baila.
  • Estaba leyendo un artículo el otro día que decía que las mujeres quienes usan labial rojo brillante son las mejores en sexo oral que las mujeres quienes no lo usan (Cuidado con esto, Es Avanzado)
  • El otro día estaba hablando con una amiga y me dijo que las mujeres relacionan el bailar con un hico con el sexo… ¿es verdad?

Aísla a la chica.

Si quieres incrementar seriamente la tensión sexual necesitas aislarla, es la única forma en que no la distraerán sus amigas y podrás usar tu magia. Dirigir la situación llevándola a y sito tranquilo y continuar incrementando el rapport.

Si no sabes cómo alejarla de sus amigas, dile algo como:

  • Oye, necesito ir por un trago… ven conmigo.
  • Muero de hambre, vamos por algo y luego regresamos antes que cierren.
  • Ven conmigo necesito mostrarte algo…

Desacelera y habla sexy.

Si quieres ser más seductor necesitas ser suave con tus palabras. Disminuyendo la velocidad con la que hablas, haciendo pausas entre palabras y mirando a sus ojos mientras lo haces, pronto estará comiendo de tu mano.

Piensa en James Bond y estarás bien.

No-verbal (escala sexual física).

Ya cubrimos el lado verbal de la escala sexual, ahora vamos a ver el lado físico de las cosas… es aquí donde se pone realmente caliente el asunto.

Jálala hacia ti.

A las mujeres les gustan los hombres quienes son fuertes… así que mírala a los ojos, pon tus manos alrededor de su cintura y jálala suavemente hacia ti, de manera que tu pelvis toque la suya. Esto es muy sexual y preparara perfectamente un beso.

Voy a ir lejos diciendo que esta es la mejor forma de prender a una chica, porque muestra que eres un macho dominante.

Utiliza el “método de la mirada triangular”

Esta es una técnica probada que ayuda a construir rapport sexual y acelera bastante rápido la oportunidad de un beso.

Cuando la estés viendo, inicia en el ojo izq (mantén 3 segs) luego ve al ojo derecho (mantén otros 3 segs) luego mira sus labios un par de segundos. Repite esto por un minuto o dos… básicamente le estas plantando en su mente la idea que quieres besarla.

Si te pregunta porque sigues mirando sus labios, ¡dile la verdad!

Test del beso en la mejilla.

Algunos no saben cuándo deberían lanzarse por el beso, esta es una forma de saber si esta lista.

Ve por un beso en la mejilla (con tus manos sobre sus brazos), pero fíjate que sea cerca de su boca, cuando estés cerca observa cuál es su reacción… ¿aleja su cabeza como rechazando el beso o va por uno de a de veras? Si se quita, ve por un segundo beso pero sigue sosteniendo sus brazos con tus manos. ¿Por qué te preguntaras?

Simple, si quitas tus manos de sus brazos cuando mueve su cabeza lejos del beso, le sub comunica que reconoces que rechaza tu beso. Sin embargo si dejas tus manos ahí y vas por un tercer beso, haciendo obvio que vas por la mejilla, la hace ver como la tonta… brillante ¿eh?

Acicálala.

Al final del día somos animales altamente sexuales, así que al acicalarla le comunicas que te “preocupas” por como se ve y su bienestar. Simplemente quitarle el cabello del rostro y colocarlo detrás de su oído es suficiente para escalar.

Besa su frente.

Las chicas les encanta cuando los chicos les besan la frente, demuestra afecto y no importa lo mucho que lo intente, no será capaz de resistir el que le gustes un poco más.

Es lo que ven en las películas, así que esta estampado en su mente subconscientemente y simplemente funciona siempre, así que úsalo.

Toca su cintura/estomago.

Si una chica deja que le tomes la cintura y dejes tu mano ahí sin quitarla o quitarse ella… entonces puedes besarla. Es señal inequívoca, ve por el beso.

Por el otro lado, si ella toca tu estómago o pecho, significa que quiere besarte, garantizado.

Pon tu mano en su rostro (opcional)

Este es un rasgo masculino dominante para que lo apliques, coloca una o ambas manos en su rostro, luego ve por el beso… no hará mucho por resistirse.

Se ha visto que a las mujeres les gusta ser dirigidas sexualmente (bueno la mayoría) no se va a resistir, simplemente se dejara llevar.

Lee sus señales y actúa.

Si te está mirando prolongadamente con intención, sus pupilas están dilatadas y está dejando su mano en tu estómago o brazo, significa que quiere besar… así que lánzate.

Entre más lo hagas, más fácil te será porque vas a ser capaz de leer los signos y a actuar instintivamente.

Esas son las mejores formas de encender a una chica.

Si puedes hacerla con lo verbal y lo no-verbal, muy ponto estarás metiéndote en sus pantis. No puedo pensar en otras formas que pudieran funcionar mejor que los Tips anteriores, así que úsalos sabiamente.

Cómo invitar a un chico a salir

Cuando se trata de preguntarle a un chico “¿saldrías conmigo?”, aquí encontrarás cómo lograr que él responda “sí”.

No hay manera fácil de expresar esto sin generar una estampida de correos con respuestas como: “¿Qué, acaso estás loca/o?”, pero he aquí mi teoría:

Para el momento en el que ellas lleguen a sus 20’s, incluso la chica más tímida e introvertida ya habrá desarrollado por lo menos una estrategia rudimentaria para alejar (o responder) a los acercamientos no solicitados de chicos impacientes.

Solamente un chico parecido a Viggo Mortensen podría insistir en sus 40’s sin antes haber sido directamente invitado a salir por una chica. Fuera de estos casos excepcionales, la tendencia suele ser otra. Los chicos hermosos y valientes mueren jóvenes o se muy casan pronto, y dejan como resultado un exceso de mujeres solteras. ¿Acaso he ofendido a alguien hasta ahora?

De todas formas, cualquiera que sea la explicación, el hecho es que las mujeres solteras aún están acostumbradas a ser invitadas a salir y los chicos solteros siguen acostumbrados a preguntar. Lo que significa que actualmente no existe mucha información sobre cómo a los chicos les gusta que los inviten a una primera cita.

Para corregir este desequilibrio, aquí les proporciono mis observaciones sobre cuál sería la mejor manera de aproximarse a un chico, ya sea alguien del trabajo, alguien con quien te has encontrado en línea, o simplemente alguien con quien te encontraste en un tumulto.

Sé directa

Los chicos son unos completos idiotas (yo soy un chico, sé de lo que hablo). Puedes estar absolutamente segura de expresar con claridad tus intenciones cuando le preguntas al adorable hippie del cubículo de al lado si le gustaría ir por un refrigerio tailandés a la hora del almuerzo, mientras que él probablemente piense algo como: “Tailandés… genial. Tengo hambre.”

Invita a un chico a salir de la misma manera en que él te preguntaría a ti, como por ejemplo: “¿Te gustaría cenar conmigo esta noche?” Esta pregunta sería muy difícil de malinterpretar. O bien: “¿Te gustaría venir a mi casa esta noche y que te prepare la cena?”, lo cual es aún más difícil de malinterpretar. (Sin embargo, no te sobre-expreses haciendo que él piense en algo como: “¡Dios, pero qué amable de su parte! ¡Seguramente ha de tener algún filete de salmón a punto de caducar!”)

Sé indirecta

Bien, aquí tenemos otro acercamiento a intentar: ¿recuerdas cómo antes, en la escuela secundaria, le hubieras pedido a tu amiga que le preguntara a su hermana si ese chico triste y lindo que iba en tu autobús salía con alguien más? Pues esta técnica funciona igual de bien en nuestra vida adulta. El hecho es que la mayoría de los chicos eran enormemente impopulares en la escuela secundaria y morían por tener a sus amigos haciendo un poco de exploración para ellos. (Sólo cerciórate de que tu emisor no esté en el mismo mercado y evita reconstruir la trama dramática de alguna película de Mandy Moore). Honestamente, hay cosas peores que el tener a un amigo investigando en tu nombre. Basta con un simple: “¿Oye, estás saliendo con alguien ahora…? Sé de alguien que piensa que eres lindo…”.

Ojo para los chicos: De acuerdo con mi experiencia, este tipo de acercamientos no funciona con mujeres adultas, pues ellas normalmente te retan a demostrar un poco de valor y a hacer tu propio intento.

Preséntate con un plan

Elige entre estas ambas conversaciones:

Conversación A, Tú hacia ese chico lindo en la cafetería: “¿Mmhh, piensas que… quizás… te gustaría salir conmigo alguna vez?”. El chico lindo en la cafetería: “Mmhh, claro… tal vez podamos hacer algo… en alguna ocasión.”

Conversación B, Tú hacia el lindo asistente de ventas en la librería: “¿Disculpa? Dave Eggers dará una lectura esta noche en un bar muy agradable en el centro de la ciudad. ¿Te gustaría ir?” El chico lindo de la librería: “¡Claro!” ¿Entiendes el punto?

No te acerques de forma agresiva

¡Te ahorraré ese mumbo-jumbo freudiano sobre cómo, profundamente, los chicos le temen a las mujeres, y como su mente subconsciente puede transformar un amistoso saludo como: (“Oye, flaco! ¿Qué dices si te invito un jugoso filete con huevos en el restaurante?”), en una pesadilla escalofriante, sobre alguna mujer en delantal que los persigue con un par de tijeras grandes. Pues sí, esto es injusto, y estoy de acuerdo, pero en la sociedad actual, los hombres logran tener mayor éxito con argumentos vulgares y arrogantes que las mujeres.

Se agradable; utiliza una voz gentil; sonríe. Acercarte al chico que deseas como si fueras un conejito tímido.

No sobre-planees

Sólo en las comedias de enredos los chicos anuncian mensajes de amor en el cielo y alquilan tríos de mariachi para expresar su interés a quienes aman. En ningún momento sientas que debes seguir con esta tradición. Los globos de publicidad pueden estar fuera de tu presupuesto, e incluso un pequeño panqué de chocolate hecho en casa, acompañado por una invitación escrita, sería demasiado, pues esto puede activar el radar masculino de una “atracción fatal”. Tampoco es necesario invitar al chico a salir por algo más que un refresco. Sólo pregunta, de manera simple y sencilla, de la misma forma en que pedirías direcciones para llegar al tocador. Un simple: “¿Te gustaría tomar una taza de café, o una cerveza alguna vez?” funcionaría perfecto. Honestamente, la mayoría de nosotros (los chicos) nos sentimos elogiados cuando ustedes (las mujeres) requieren de nuestra compañía. Nos encanta, y frecuentemente aceptamos con gusto.

Notas para recordar:

  • No te acerques de forma agresiva, sólo haz preguntas claras y simples.
  • Ten un plan específico en mente para cuando hagas tus preguntas.

Excelencia – ¿Reúnes Estos Requisitos Para Triunfar?

Pese a todas las dificultades que puedan existir, siempre hay gente que triunfa. Y los triunfadores están en todas partes. Hay representantes de todas las razas, creencias, edades y condiciones sociales.

Se puede triunfar porque se ha nacido con una gran inteligencia y porque se ha tenido una familia que les ha apoyado siempre, guiándoles a educarse. Son personas que siempre se están perfeccionando y que han tenido una formación educacional muy completa.

Hay otro grupo de triunfadores que por alguna razón han aprendido a estar en el lugar preciso en el momento justo. Los demás lo llaman suerte. Pero esto se aprende y quienes hayan leído las decenas de artículos publicados, pueden estar en condiciones de gozar de esa suerte. Muchos de esos temas están en www.chazaro.com.

Quizás no te sientas en condiciones de triunfar pues no reúnes los requisitos señalados. ¡Pero hay otro grupo de triunfadores! Son los que han pensado en sus metas, las han escrito detalladamente y las visualizan constantemente, desarrollando la creencia intensa de que las pueden conseguir.

Alguien dijo que para triunfar se necesita un 10% de inspiración y un 90% de transpiración. ¡Tú y yo podemos transpirar! No se necesita una gran inteligencia, gran educación o mucha suerte para esforzarse y mentalizar las metas.

Y otra buena noticia. ¡El dinero no es indispensable! Si lo tienes, mejor. Puedes comprar incluso asesores que piensen por ti. Pero si no lo tienes, puedes usar tu creencia intensa, tu voluntad y energía para salir adelante.

1.  Define claramente tus metas. Se muy específico. Pregúntate qué, quién, cuándo, cómo, dónde, por qué, para qué.

2.  Imagínate todos los días habiendo logrado tu meta. Mírate disfrutándola.

3.  Dite muchas veces al día: “soy capaz”, “soy perseverante”, “mi poderosa mente interior me guiará a conseguir mi meta”. Tu mente interior comenzará a creer que es posible. Y cuando creas intensamente, tu meta estará lográndose.

¿Cuánto se demora en llegar el éxito?

Muchos son los que tratan de encontrar soluciones rápidas y triunfos apresurados sin entender que el triunfo es simplemente el resultado de nuestro crecimiento interno y que este requiere tiempo.

Si sabes acerca de la siembra, sabrás que tú no pones la semilla, riegas el agua y luego te sientas a esperar para recoger el fruto. Todo en un mismo día. Aquel que cultiva la tierra, tampoco se para frente a la semilla y grita con toda su fuerza: ¡Vamos, crece! ¡Vamos, crece! ¡Crece!

Para aquellos que no tienen ninguna idea acerca del cultivo de la tierra déjenme decirles algo: el gritarle a la semilla es una poco eficaz forma de cultivar la tierra. Hay que abonar la tierra, sembrar buena semilla, regar la tierra regularmente, aunque muchas veces parezca que nada está sucediendo. No podemos renunciar. Es triste ver cuántas personas renuncian cuando ya estaban a punto de conquistar la meta. Sin embargo, el éxito sólo llega a aquellos que perseveran y saben esperar. Cuantos de nosotros, a veces impacientemente nos encontramos diciendo ¡crece, vamos, crece! en nuestros propias vidas. Muchas veces sin tan siquiera haber puesto la semilla en la tierra o haber abonado la tierra o haberla regado. Es necesario comprender que absolutamente nada que valga la pena sucede de la noche a la mañana.

Sí, el éxito requiere tiempo. Hay algo curioso que sucede con el bambú japonés. Cuando tú pones la semilla, la abonas y la riegas constantemente ves que en los primeros meses no sucede nada apreciable. Es más, durante el primer año no sucede nada. Durante el segundo año o el tercero. Es más, durante los primeros 7 años no pasa absolutamente nada con esa semilla. Sin embargo durante el séptimo año en un período de seis semanas esta planta de bambú crece más de 30 metros.

Ahora la pregunta es ¿tomó esta planta sólo 6 semanas para crecer? ¿O tomó 7 años y 6 semanas? ¿Ustedes que creen? Bueno, la verdad es que tomó 7 años para crecer y en esos primeros 7 años de aparentemente inactividad este bambú estaba desarrollando un sistema complejo de raíces que pudiera sostener el crecimiento masivo que iba a experimentar.

De igual manera es necesario entender que muchas veces estaremos en situaciones donde creemos que nada está sucediendo y esto puede ser frustrante. Sin embargo es necesario entender que durante esos momentos algo está sucediendo y ese algo es que estás creciendo internamente, que estás madurando, que estás creando los hábitos y el temple que te permitirá sostener el éxito cuando éste finalmente se materialice.

El triunfo no es más que el resultado de un proceso, un proceso que toma tiempo y dedicación, un proceso que exige aprender nuevos hábitos y la destrucción de otros, un proceso que exige cambios.

Para Tomar Decisiones Siempre Exitosas

Si tienes que elegir una alternativa para un proceso importante, ¿cuál es tu proceder? Es importante que te observes para conseguir mejores comportamientos al tomar decisiones.

Hay muchas personas que les cuesta tomar una decisión. Emplean mucho tiempo en cavilaciones antes de elegir una opción. Cuando finalmente toman una, suele suceder que estén constantemente pensando que tal vez era mejor haber tomado otra alternativa. Muchas, incluso, dejan el proceso en que estaban y recomienzan de otra manera. Esto, si es que la oportunidad sigue todavía vigente. A veces, el tiempo pasa y la oportunidad se pierde.

Es conveniente que analices razonablemente las opciones que se te presentan. Luego, elige la que mejores posibilidades presente, sin esperar que alguna cuente con un resultado garantizado, pues no existe en nada una seguridad total. Y comienza a actuar sin dejarte distraer por las otras alternativas. Si ya elegiste una, termínala (a no ser que percibas un inminente fracaso).

Si comienzas algo y lo llevas a término, siempre será exitoso, no importa el resultado final. Si obtuviste lo que deseabas, aprendiste cómo hacer las cosas. Si no lo obtuviste, aprendiste un poco más, de cómo no hay que hacerlo. Con esa experiencia, en tu próximo intento estarás más cerca del triunfo. Pero si comienzas algo y no lo terminas, nada habrás aprendido pues nunca sabrás en qué habría terminado.

Usando La Intuición

Si tienes una concepción religiosa, espiritual o filosófica, puedes pedir ayuda a la intuición, del siguiente modo:

1.  Haz todos los pasos previos con el conocimiento que posees. Realiza el análisis de las opciones, pero no elimines ninguna definitivamente todavía.

2.  Vete a dormir con la idea que a través del sueño te llegará la mejor opción. No abandones esta idea hasta dormirte.

3.  Anota tus sueños. Al acostarte, deja cerca lápiz y papel.

4.  Si no llega aún un mensaje, inténtalo el día siguiente.

Recuerda que los sueños se manifiestan a través de símbolos oníricos que debes descifrar. Con un poco de práctica tendrás una buena acogida cada vez que quieras decidir algo.

No olvides que la mente es como una computadora. Tiene dentro de sí una serie de circuitos que no sabemos cómo funcionan, pero lo hacen de manera prodigiosa.

Basta aprender a trabajar con ella, a ingresar los datos de manera correcta. Lo que queremos, los medios de conseguir las cosas en general, cierta cuota de tranquilidad. Un poco de práctica hará que la mente devuelva la lista completa y ordenada de todo lo que hay que hacer para obtener cuanto quiera.

Vivir El Aquí Y El Ahora

Este mensaje es para ti, que has llegado hasta la situación del sufrimiento, y has tomado la decisión de no aceptar más dolor. Quieres hallar felicidad, pero te asemejas al hombre que “cree haber perdido su caballo, se pasa toda la vida buscándolo, y al final descubre que siempre estuvo montado en el” (Chuang Tzu).

Estas habituado a tener la atención dirigida hacia afuera, para percibir con la mente todo aquello que es exterior a ti. Dejas que la mente interprete cuál es el mundo real. Permites que designe lo que tú eres, según la comparación con las fachadas que fabrican los demás. Es ella quien decide si eres pobre o rico, bonita o fea, bueno o malo, poderoso o miserable, talentoso o bruto. Y luego pasas la vida anhelando ser aquello que no eres, tener aquello que no posees y sufres enormemente porque no puedes alcanzarlo.

Cuando construyes tu realidad con la mente, el pensamiento siempre está en movimiento. Viajas al pasado a recorrer una y otra vez aquellos eventos traumáticos donde te quedaste atascado. Repasas el dolor y dramatizas diálogos interminables de lo que podrías haber hecho y lo que deberías haber dicho. En este proceso pierdes tu salud, tu alegría, y el mundo parece gris y desabrido.

La mente no sabe vivir el tiempo presente, porque está demasiado ocupada para percibirlo. Si no está rebuscando en los archivos del dolor, estará planeando el futuro dentro de los parámetros de lo que ya has vivido. Ella no tiene posibilidades de aceptar algo diferente a lo que ya conoce, ni tampoco consigue manipular lo que vendrá para complacer tus deseos y apetencias. Los pensamientos proyectados al futuro te paralizaran de miedo, porque se enfrentan con la incertidumbre. Y el miedo es tu peor consejero, recuérdalo. Si lo aceptas como huésped te atraerá precisamente aquello que más temes.

Cuando tomas la determinación de ser feliz, solo hay un cambio que debes hacer para lograrlo. Usa tu facultad de atención, y dirígela hacia adentro. Lo primero que trascenderás será el concepto del tiempo. Te darás cuenta de que el pasado no existe ya  que, para ser libre, debes diluirlo. Que el futuro se sale de tus manos, pues su único elemento fijo es la inseguridad. Es así porque la eficacia de tu aprendizaje depende ampliamente del hecho de enfrentarte con aquello que ignoras.

Solo puedes ser feliz en el “aquí y el ahora”, que es lo único que es tuyo. Ese “aquí y ahora” tienes que vivirlo, no con la mente y sus juicios interminables, sino con la conciencia de tu cuerpo físico y su inteligencia celular. Esto lo consigues si cultivas la atención enfocada hacia tu interior. Desde allí se te revelara un universo nuevo, espiritual y perfecto.

El “aquí y el ahora” te permite disfrutar del regalo que son tus sentidos, el olfato, la vista, el tacto, el gusto y el oído, que están ahí para realzar la vivencia de las maravillas que te rodean. Cuando la mente interfiera para sabotear tu percepción, vuelve inmediatamente tu atención hacia el cuerpo. Hay dos formas eficientes de lograrlo: puedes hacer consciente tu respiración, o conectarte con los latidos del corazón, tomándote el pulso.

Permite que el pasado se disipe con el convencimiento de que siempre hiciste lo mejor que pudiste. El futuro dejara de amenazarte si sabes que siempre estas bajo el cuidado de la provisión divina, que es perfecta. Tu perteneces ahora a la eternidad, que equivale al enfoque consiente en el “aquí y el ahora”. Este es el secreto de un hombre, que al acercarse el final de su vida sabe morir, simplemente porque ha sabido vivir.