¿Psiquiatra, Psicólogo o Chingadazos?

O cómo educar a las personas.

Desde que existen los humanos, siempre se han comportado de la misma forma: Como se les pega la gana o como a los demás se les pega la gana.

A partir de que comenzaron a imponerse reglas y castigos esto cambió.

Los griegos fueron al parecer de los primeros en querer saber sobre las conductas. Le siguieron los santos y un santo rebelde hasta que llegaron estudiosos con métodos, pruebas e investigaciones, luego se presenta un esbozo de psicología, posteriormente llega un cuate con problemas sexuales relacionados con su madre; a quien aún hoy día se le aplaude.

La cosa comienza a tomar forma cuando un hombre y su perro hacen un descubrimiento juntos y es todo un “hit”, más tarde otro propone y uno más se preocupa más lo que viven y les sucede a los “humanitos” y se centran en ellos; hasta una pirámides se sacó de la manga uno de ellos.

Ya en pleno siglo XX comenzaron a salir “al quite” pseudo ciencias como PNL, Reiki y demás pendejadas…

Hoy día, tenemos OCD, ADD, ADDH, Stress y depresión entre otras chingaderas…

No-Me-Jo-Dan

No me mal interpretes, todos estos métodos tienen cierto nivel de valor científico comprobado (incluso las pseudo ciencias.)

Así como lo tiene el efecto placebo.

No muy lejos está el tiempo en que “ah, ¿no te entra el estudio? Ponte a trabajar”, “ah, ¿no te vas a parar?” y ¡Chíngaselo! Chancla, chilillo, cinturón o lo que hubiera a la mano. Nalgadas, coscorrones o cocotazos, tirones de pelo y de patilla, bofetadas por respondones o mal hablados, así como el clásico lavado de boca con jabón.

Y ninguno de nosotros quedamos “Tarados” ni traumados ¿O sí?

Es más muchos lo recordamos y nos da risa y a la vez lo gradecemos. Los padres eran más respetados y los abuelos más.

Existen casos en los que es necesaria la psiquiatría, pero es para casos que verdaderamente existe una falla fisiológica o alteración de tipo traumático entre otras.

Recuerdo que en la escuela si nos pasábamos de la raya íbamos al psicólogo y si no ya de plano a la dirección y ahí si cabrón… que ya mandaran llamar a tus papás te acalambraba y le bajabas todas las pinches rayitas.

Antes de mandar a alguien al psicólogo asegúrate de haber ejercido la autoridad suficiente y de haber aplicado la cantidad suficiente de elementos de persuasión o disuasión según lo amerite el caso o la ocasión.

Ahora, si existen problemas de conducta, fobias, inseguridad, terror nocturno, etc, está bien acudir por ayuda psicológica, estaría mal el no hacerlo, los psicólogos no tratan “locos” ayudan a las personas a llevar una vida normal.

A quienes muchos llaman “locos” son personas que presentan algún tipo de deficiencia química, alteración o daño cerebral de algún tipo; la esquizofrenia, amnesia, paranoia y las alucinaciones son algunos de los padecimientos de aquellos a quienes incorrectamente llaman “locos”.

Curiosidad

No soy chismoso, tampoco metiche, no pregunto por molestar o crear controversia. Si me interesa y no me queda claro, ¡Pregunto!; si no me interesa y no me queda claro, ¡También Pregunto!

Soy todo lo que tú quieras “Chingaquedito”, “Jodón”, et cetera. Y podrás hasta decir que me gusta “ver la cara” a las personas.

Soy Culpable De Todos Tus Cargos.

Soy Curioso.

Deseo conocer y saber el cómo de todo lo que no comprendo hasta dónde mi momentum me lleve.

Debido a esto analizo mejor las cosas y situaciones por lo que puedo decidir y actuar en consecuencia.

Y es por ello también que juzgo a las personas por lo que dicen, lo que piensan y cómo actúan, no de manera visceral ni por lo que aparentan.

Lo que me lleva a ser más “listo”, a estar mejor preparado para una amplia gama de eventos predecibles o no.

El resultado: saber un poco de muchas cosas, poder orientar las personas en muchos temas. Ser útil a los demás.

Cosa que no muchos suelen soportar.

Supéralo.

GCC.

Tu percepción tomará este texto de una o varias maneras

La Ciencia Detrás De La Suerte

Por Drawk Kwast

La razón más grande por lo que no tienes la vida que quieres, es porque estás enfocado en lo que no estás consiguiendo. Solo ves tú falta de suerte. La gente exitosa vive la vida como lo desean porque se enfocan en lo que están obteniendo. Esas personas ven todas sus opciones, y cuando reciben los beneficios de actuar sabiamente sobre las opciones, todos los demás le llaman suertudos. Nicolás Maquiavelo fue quién nos dijo que el éxito es 50% suerte, y el resto es el cómo respondemos a esta suerte a través de astucia y bravura. Personalmente creo que la vida es solo 10% lo que me sucede y 90% como respondo ante ella, pero esto va más allá de ver el vaso medio vacío o medio lleno. Esta es la diferencia entre ver el vaso o morir de sed.

La mayoría de las personas sostienen la creencia que algunos han nacido con suerte y otros no. Creen que de alguna manera el “destino” decide la suerte. Lo más interesante para mí sobre el concepto de la suerte es que los expertos más importantes del mundo sobre el tema parecen ser los que no la tienen. El día que me di cuenta de esto fue el día que me di cuenta que el concepto de la suerte era imperfecto. Piense en ella como esto. ¿Y si los mayores expertos en inversiones financieras estuvieran en quiebra y las personas con más dinero no tuvieran idea de cómo lo hicieron? Te diría que algo mas está pasando que nadie está viendo. Así es como sucede con la suerte. Pregúntale a una persona con suerte por qué tienen tanta y las respuestas más populares serán o bien que no saben o que es porque esperan que les sucedan cosas buenas. La falla en la lógica de la segunda oración es simple. ¿Si has sido inusualmente suertudo toda tu vida, no empezarías también a esperarlo?

Pregúntale a una persona quien se considere así mismo sin suerte acerca de la suerte y espera de todo, desde vociferación emocional hasta una larga y pseudocientífica explicación basada en algo completamente irrelevante como el día en que nacieron. Incluirán que el “hecho” (como lo ven ellos) por el que su suerte ha sido tan mala por tanto tiempo, significa que su suerte está por cambiar para bien. Pregúntales sobre una persona con suerte y te dirán que debido a que han sido tan suertudos por tanto tiempo, deberían tener cuidado porque su suerte está por acabarse. Nada de esto es necesariamente cierto. He conocido gente que pasa toda su vida cayendo sobre su cara y he conocido gente que siempre cae sobre sus pies, no importa lo que suceda. La clave para lo que estoy a punto de mostrarte está en la última parte de esa oración, “…no importa lo que suceda”. Esto no tiene algo que ver con la suerte. Es pura ciencia.

Hubo un estudio muy interesante acerca de la suerte realizado por Richard Wiseman, un psicólogo en la University of Hertfordshire. Le dio un periódico a un grupo de gente “suertuda” y a un grupo de “desafortunados”. A ambos grupos se les pidió que buscaran en el periódico y le dijeran cuantas fotografías tenia. En promedio, los desafortunados se llevaron cerca de dos minutos para contar las fotografías, donde a los suertudos les tomó solo segundos. ¿Por qué? Porque la segunda página del periódico contenía el mensaje: “Deja de contar. Hay 43 fotografías en este periódico”. Este mensaje ocupaba la mitad de la página y estaba escrito en letras mayores a dos pulgadas de alto. Mirando directo a la cara de la gente, pero la gente desafortunada tendía a pasarla por alto y la gente con suerte tendía a descubrirla seguida de un ajuste de sus acciones basados en lo que habían descubierto.

No se trata de suerte. Se trata de mantener abiertos tus ojos.

Soy el tipo de persona a quien se le considera con suerte. Aprendí como tener suerte. Interactúo con tanta gente como sea posible para crear tantas oportunidades como pueda para mí mismo. Separo lo negativo y busco lo positivo de maneras muy creativas. Sé cuándo conservar algo con un valor que otros no ven y cuando dejar pasar las cosas por algo mejor que usualmente encuentro escondido justo frente a mis ojos. No es que tenga mejor suerte que otros; es que puedo ver cosas que otros no pueden.

¿Malos siendo buenos?

Algunas veces me pongo a pensar en que aún la gente mala y perversa puede tener algo bueno dentro de ella; son personas inteligentes, brillantes y con gran fuerza interior. Mal encausada pero ahí está.

Si pudiéramos tomar  a unos cuantos de los más representativos y los colocáramos en una isla del pacífico con toda la tecnología actual (computadoras, herramientas, maquinaria agrícola, etc.) pero incomunicados, sin nadie más que los ayude, solo ellos, la naturaleza y los equipos…

 ¿Qué sucedería?

  •  ¿Se impondrían ideas unos a otros?
  • ¿Llegarían a un consenso?
  • ¿Redactarían un sistema de reglas?
  • ¿Se matarían unos a otros?
  • ¿Adoptarían una religión?
  • ¿Crearían una nueva?
  • ¿Se volverían todos ateos?
  • ¿Implementarían sistemas para el aprovechamiento eficiente de recursos?

Y si se les dice que saldrían de la isla dependiendo de lo que logren en beneficio de la humanidad… ¿Cambiaría algo?

He aquí la lista que propongo:

  • Attila
  • Augusto Pinochet
  • Caligula
  • Charles Coughlin
  • Cromwell
  • David Koresh
  • Fred Phelps
  • Hirohito
  • Hitler
  • Idi Amin
  • Ivan IV
  • Jim Jones
  • Khomeini
  • Kim Il-Sung
  • Leopold II
  • Mao
  • Marshall Herff Applewhite
  • Matthew Hale
  • Michael Bray
  • Pat Robertson
  • Paul Jennings Hill
  • Pol Pot
  • Robespierre
  • Stalin
  • Sun Myun
  • Vlad III

 

 

 

 

Sobre varios asuntos…

Acabo de ver un post de Tetra-house-Veracruz en Facebook, donde dicen: “El Tetra pak es un envase ALTAMENTE contaminante, NO lo tires. Opta por reciclarlo, los beneficiados somos todos…. ¡Tu ayuda construye un hogar cálido!”

También dicen “Tetra-house se encarga de reciclar las cajas de tetrapack, utilizándolas para tapizar las casas de las zonas con climas fríos, creando así un hogar cálido.”

¿Reciclar material ALTAMENTE contaminante?

¿Cuán estúpido es esto? Estoy de acuerdo en el reciclaje (vidrio, acero, cobre, etc.), materiales que no nos dañan; sin embargo el uso de plásticos y otros materiales que tan de moda se ponen o los patrocinan las mismas empresas que producen estos desechos es un mensaje claro de: Okay esclavos ahora recojan la basura en que les vendemos las cosas que necesitan, y dénsela a otros esclavos con menos recursos para que se enfermen, así les podremos vender medicinas (y ganar más dinero) en más envases que producen más basura y daño ecológico.

Así mantienen entretenida a la gente para no pensar en soluciones, para no reclamar, para no buscar una solución al problema que en primer instancia crean los mismos consumidores al aceptar productos en envases que todos sabemos son dañinos.

¡Que estupidez!

El vidrio es reciclable y limpio, al igual que el acero inoxidable o quirúrgico. Existen muchas opciones solo que la cadena de distribución, reutilización  y reciclado resulta cara para las compañías.

¡Idiotas! Falta de comunicación, si hablaran claro, estoy seguro que las mismas personas que reciclan y redistribuyen su basura, gustosas harían lo mismo con materiales limpios. Algunos ejemplos de estos son las botellas de leche, de refrescos, los biberones de vidrio, etc.

Los envases que más abundan son las botellas de agua… ¡COÑO! llevábamos un chingo de años tomando de la llave, de filtros, de garrafones, ibas a cualquier lugar y te regalaban un vaso con agua “un vaso de agua no se le niega a nadie” era la frase de esos tiempos.

Ahora salen con las estupideces del agua purificada… ¡No Me Jodan! No voy a ahondar en el asunto, investiguen, no se crean todas las pendejadas que salen en los medios.

Abran los ojos, estamos bajo una lluvia de mentiras, distracción, manipulación y técnicas de persuasión muy cabronas.

El partido A te dice somos buenos

El partido B te dice “El partido A es malo”, en el B somos buenos

Luego llega el Grupo X y te dice nosotros somos los justicieros y el partido A y B van a pagar caro sus mentiras.

Por el mismo lado están los teletones, cadenas, retos, etc.

Y así entre distracciones políticas, sociales, culturales, ambientales, etc. mucha gente sigue sin hacer algo al respecto.

No solo es el reciclado, es todo, el calentamiento global, los brotes de virus… Ah, las pandemias… pero eso es otro cantar.

No necesitas usar brazaletes ni listones, no necesitas echarte agua helada, no necesitas un número o color para apoyar y/o ayudar a una causa.

¡Necesitas HUEVOS!

¡Necesitas levantarte!

¡Alzar la voz!

¿Quieres que algo suceda?

¡DEJA DE QUEJARTE Y HAZ QUE SUCEDA!

Imprime volantes, junta a familiares y amigos que todos impriman volantes pasen la voz para que un día a la semana tomen acción, reparte los volantes en los cruceros. Coloca etiquetas en tu auto, letreros en las ventanas, habla de ello con extraños. ¡Actúa! Es lo que hacen los políticos.