¡Me Haces Enojar!…

No somos responsables de las emociones, pero sí de lo que hacemos con las emociones.

Jorge Bucay

Aproximadamente unos 10 años atrás, estando en clase de matemáticas mi profesora explicaba de una manera muy complicada a mi entender, las ecuaciones y al voltearse para preguntarnos si lo dicho había sido entendido, levante la mano y expresé que mi antiguo profesor (el cual me enseño que muchas complicaciones de la vida son totalmente innecesarias) me había enseñado un método mucho más sencillo, logrando alcanzar el mismo resultado, ella inmediatamente exclamo de manera alterada –¡Claudia, Ya me hiciste enojar! a lo que sorprendida pregunte –¿La hice enojar? y ella aún más alterada reafirmo lo que me había dicho, solo me quedo preguntarle –“Entonces, ¿Yo tengo el control de sus emociones?” Un silencio invadió el salón, el cual de repente se veía interrumpido por una que otra risita reprimida en el otro extremo del aula. La exaltada mujer grito “Claudia, salte del salón inmediatamente.

Es muy común en nuestra cultura, escuchar este tipo de expresiones “me hizo enojar”, “me hizo sentirme mal”, “me hizo preocuparme” y también por el otro lado “me hace tan feliz”, “me hace sentir tan bien”, la verdad es que debemos de darnos cuenta que Nadie Hace Nada A Nadie. Cuando justificamos nuestras reacciones emocionales con los hechos de alguien más, estamos cediendo el control de nuestras emociones a nuestro entorno, pero aun así, los que decidimos como sentirnos somos nosotros mismos. Un ejemplo muy común es un día nublado y lluvioso, cuando escuchamos a las personas decir “días como estos me ponen muy triste” o “que día tan feo”, pero también existen quienes dicen “que hermoso día nublado, se me antoja ver una película con un chocolate caliente”. El día es el mismo para todos, la elección no. Los primeros Eligen sentirse tristes o mal los segundos Eligen disfrutar su entorno.

Es exactamente lo mismo con las personas y relaciones, el problema viene cuando dependemos tanto de lo externo o cedemos el poder al entorno de nuestro estado de ánimo, nuestras acciones y hasta nuestros resultados. “Me haces tan feliz” y el día que eso a lo que cedo el poder de mi felicidad, se va, lo hace junto con mi felicidad y ahora ya tengo “pretexto” y a quien o que echarle la culpa de que me sienta infeliz.

Todos tenemos el poder, el Libre Albedrío de cómo reaccionar, de cómo elegir sentirnos y dejar de hacer responsables a los demás de nuestra felicidad o infelicidad. Así como mi maestra decidió usar mi comentario para enojarse, muchas personas deciden usar eventos, sucesos, palabras, etc. para sentirse mal, enojados y echarle la culpa de su malestar a alguien más y no tomar la responsabilidad de sus emociones.

Una anécdota que se dio lugar en la sala de una reconocida empresa, en una junta de ejecutivos importantes, cuando una nota misteriosa le llego al jefe y expositor de dicha reunión. “TONTO” decía aquel papel… El hombre expresó “No entiendo, quien la mandó solo la firmo”. Bien pudiendo hacer uso de su poder amedrentando con un “enojo justificado” buscando al autor de dicha nota, este hombre, con una autoestima tan firme y auténtica, no cedió el poder de su emoción, ni si quiera tomo la acción como agresión, pues tiene claro que nada ni nadie es lo suficientemente importante o poderoso para determinar su estado de ánimo, ni sus reacciones y mucho menos sus acciones.

Nada en esta vida, es lo suficientemente poderoso para hacer que dejes de ser quien verdaderamente eres, para que te haga perder tu centro de paz y tu Libertad.

Y a ti… ¿Qué te hace enojar?

¿A quién o qué le das el poder de tus emociones… de tu Ser?

Propiedad Intelectual Del Código Fuente

No importa donde en que parte demo mundo estés. El Código Fuente es propiedad Intelectual, “Te pertenece”. Salvo que en algún contrato hayas expresado su entrega, es de tú propiedad. Una cosa es la Idea que te dio el contratante y otra es quien y como se plasmó la Idea. Existen miles de maneras de Plasmar las ideas, pero tu Estudiaste, Practicaste, te quemaste las Pestañas; es decir, te dedicaste a eso durante “X” tiempo; lo que te llevó a Plasmar Una Idea de acuerdo a Tu Conocimiento, a tu Know-How.

En todo el mundo, un sistema con Fuentes tiene un precio Muy Superior al precio que comúnmente se cobra.

Puedes vender las fuentes, pero Firma un contrato donde se aclara que No Pueden Utilizar las fuentes para otra cosa que no sea el propósito que especificó la empresa que adquirió el sistema. Además en el contrato figuran Penalidades en caso que el autor del sistema verifique que se instaló en otra empresa. El código fuente de las librerías no entra jamás en el trato, salvo que te lleguen al precio.

Veamos

Todo proyecto tiene tres componentes:

  • Concepto o idea
  • Financiamiento
  • Desarrollo

Si las tres cosas las has puesto tú, el sistema es todo tuyo, sería una solución ofrecida por ti o tu empresa y no debes entregar fuentes, pero si debes ofrecer garantía y una vía de salida a los datos de tu cliente en caso de que tu empresa desaparezca para que no los tengas de “rehenes de tu sistema”.

Pero si te contratan como programador para desarrollar un proyecto ahí entra el contrato: ¿con fuentes o sin fuentes?, ¿puedes vender la aplicación luego como tuya o será propiedad del contratista?, piensa que te puede tocar contratar programadores, ¿de quién son los fuentes? ¿De ellos o tuyos? ¿Aceptarás que te digan me voy y me llevo mi trabajo?… o ¿que ellos vayan y digan que ese software que tu financiaste se lo vendan a otro como suyo? Todo dependerá del contrato…

Aún en casos en que aceptemos entregar el código uno tiene muchas librerías que usamos en otros proyectos, librerías que ya estaban hechas, y que son de uno –El Framework– que el cliente no pagó. Eso puedes y debes protegerlo, debes separar lo que es de uno de lo que te pagaron por hacer, y proteger el código que no está relacionado con la lógica de negocios del cliente. Crea librerías y/o componentes (.lib .dll .ocx et cetera) para poder enlazarlas sin perder tu propiedad. Así permitirías que le dieran mantenimiento al sistema sin perder tu propiedad.

Así que

  • ¿Cuál es el inconveniente real que te evita entregar tus fuentes?
  • ¿Crees que tu cliente podría hacerte competencia?
  • Si le brindaste un servicio de excelencia, ¿no crees que el mantenimiento te lo va a pedir a ti?
  • ¿Realmente crees que pueda comercializar tu trabajo y quitarte a tus clientes potenciales?

El problema es muy sencillo de resolver, el secreto se llama Servicio. Si en el contrato no se especifica la entrega del código fuente, tampoco está especificada la no entrega; si planeas no entregar los fuentes entonces especifícalo, se explícito en que No Vas A Entregar Fuentes, y que estos tienen un valor adicional en caso de ser requeridos.

¿No tienes contrato? si cobraste muy bien por tus servicios y te pagaron en tiempo y forma, lo justo es que los entregues, tan solo por el servicio (las librerías no).

Ofrécele siempre a tu cliente un servicio de excelencia, de tal suerte que el mantenimiento del sistema también lo quiera realizar contigo, y en caso contrario las correcciones de lo que otro programador realice se cobran por encima del valor normal de mantenimiento; es decir, a precio de mercado.

Este es un tema polémico, da un buen servicio, si no fuiste explícito en no entregar fuentes, el cliente puede entender que tiene derecho a ellos y créeme, el cliente siempre tiene la razón (Ellos pagan, luego entonces ellos tienen la razón)

Por Otro Lado Es Interesante El Aspecto Filosófico.

¿Por qué quiere el cliente los fuentes? razonablemente para cubrirse de la necesidad de retocar el desarrollo y que tú no estés disponible. Cambio o se agregó un requisito fiscal muy simple, y… ¿Cómo te encuentra? ¿Tira todo a la basura y arranca de nuevo? Surge la necesidad de un nuevo informe… ¿Qué hace el cliente?

Debes poner por escrito que en el caso de que abandones el mercado de software haces entrega de las fuentes sin cargo adicional alguno.

Por otro lado, ¿Él puso la idea, definió los objetivos, estableció los alcances? dudo mucho que en algún lado esto otorgue derechos adquiridos a la propiedad intelectual del producto; es como pretender que la Nasa le pague a Clarke o Asimov, porque tuvieron la idea de un transbordador espacial. Lo que se patenta es la concreción de la idea, no la idea en sí.

¿Alguien ha pagado derechos intelectuales por desarrollar un sistema contable, de facturación o de bancos? Es seguro que antes de los que ya muchos hemos hecho, hubo otros sistemas que cubrían por lo menos una parte de lo que el nuestro hace.

Si tengo la idea de una interface neuronal con la computadora, que mediante un implante lea los impulsos eléctricos del cerebro y me permita interactuar… ¿me da algún derecho? ¡Nada! ni siquiera como argumento de una novela, salvo que la escriba y publique (o sea, concrete en ese plano la idea como producto)

Como sea tu relación con la empresa, cambia totalmente el enfoque jurídico. Si estás trabajando para una empresa como empleado (relación de dependencia), todo lo que hagas le pertenece a la empresa, a lo sumo puedes discutir si tienes derecho o no a aplicar tus conocimientos en otros ámbitos (en algunos casos hasta se fijan clausulas al respecto).

Si contratas programadores, Si tienes que especificar que te están comprando, si solo un producto final o incluyes fuentes, documentación, etc.)

La relación de fuerza con el cliente puede condicionar tu decisión, sin ninguna duda. Sí debes dejarle en claro que la entrega del código fuente hace caducar toda tu responsabilidad por el correcto funcionamiento del producto, ya que no estarías en condiciones de establecer si la falla viene por algo realmente realizado por ti, o si alguien metió la mano. Incluso aclarar que en ese caso tampoco le garantizas una ampliación o retoque posterior, por las mismas razones. Me ha pasado con agregados efectuados por alguien dentro de la empresa del cliente, que al actualizar la aplicación, esta deja de funcionar.

Curiosidad

No soy chismoso, tampoco metiche, no pregunto por molestar o crear controversia. Si me interesa y no me queda claro, ¡Pregunto!; si no me interesa y no me queda claro, ¡También Pregunto!

Soy todo lo que tú quieras “Chingaquedito”, “Jodón”, et cetera. Y podrás hasta decir que me gusta “ver la cara” a las personas.

Soy Culpable De Todos Tus Cargos.

Soy Curioso.

Deseo conocer y saber el cómo de todo lo que no comprendo hasta dónde mi momentum me lleve.

Debido a esto analizo mejor las cosas y situaciones por lo que puedo decidir y actuar en consecuencia.

Y es por ello también que juzgo a las personas por lo que dicen, lo que piensan y cómo actúan, no de manera visceral ni por lo que aparentan.

Lo que me lleva a ser más “listo”, a estar mejor preparado para una amplia gama de eventos predecibles o no.

El resultado: saber un poco de muchas cosas, poder orientar las personas en muchos temas. Ser útil a los demás.

Cosa que no muchos suelen soportar.

Supéralo.

GCC.

Tu percepción tomará este texto de una o varias maneras

Responsabilidad social en Mega Las Palmas Veracruz

Estando sentado con mi hijo en una de las pesadas bancas de acero del centro comercial Mega Las Palmas de Cuauhtémoc, me levanté al tiempo que lo hacía mi hijo. Por aguna razón la banca se columpió y le cayó encima a mihijo tirándolo al suelo y cayendo la banca sobre su pié.

Lastimado, lo ayudé a incorporarse y revisé el estado de su pié, entre tanto, ni un solo guardia o empleado de la plaza de los que se encontaban cerca se dignó a acercarse a ayudar, solo un par de personas. Decidí llamar al policia y preguntar por la persona esponsable en estos casos, muy vaga y escuetamente me dió la información y sin más siguió su camino.

Mandé llamar al gerente quién llegó en 8 minutos, y tras explicarle me dijo que iba a llamar a otra persona que era la encargada de ese asunto y qe lo más probable era que me llevaran al médico. Por supuesto no preguntó por el estado de mi hijo ni cosa alguna que se le paresca, Al llegar el otro gerente, me miró con ese aire que te hace pensar %$#!%&?%$# que clase de responsabilidad y atención tan %$#!%&?%$# y simple y fríamente me dijo que lo llevara al médico e hiciera todo lo necesario y que le llevara los gastos para que me los rembolsara, mientras tanto mi hijo estaba en el suelo adolorido y este %$#!%&?%$# no tuvo la cortesía de preguntar como se sentía ni ofrecer llevarnos.

La actitud de esta clase de personas es totalmente nefasta, inapropiada y marchita y desmerece la imagen de la empresa para la que “trabajan”.

Lunch en el hotel Emporio de Veracruz

Era un hermoso y caluroso domingo (el 27 de feb) y daba un paseo por el malecón con mi hijo, el apetito se hizo presente y tras evaluar varias opciones decidimos ir al restaurante Condimento y de paso aprovechar mi nueva membresía del hotel.

Pues bien, se me fueron los ojos con lo que ahí había; camarones, arroz a la tumbada, sopa, crema, pizza, bisteces, borrego, pollo, ensaladas, postres… ¡Caray! no voy a poner todo el menú aquí, lo que si voy a decir es que todo estaba delicioso, en especial el pescado en salsa de coco (yummy, yummy, yummy)